Como organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la niñez, nos preocupan profundamente los anuncios presupuestarios de los últimos días. Si los recursos destinados a su desarrollo integral ya eran insuficientes, el reciente ajuste fiscal del 3% presentado por el Gobierno golpea directamente las condiciones de vida de niñas, niños y adolescentes. Hoy ya sostenemos un sistema estresado al límite, donde cada peso que se recorta significa una atención que se pierde o un apoyo urgente que nunca llega.
Sin embargo, la señal más alarmante proviene de los nuevos lineamientos del Ministerio de Hacienda. Las instrucciones de severos recortes proyectados para programas clave representan un retroceso crítico. Recortar sobre lo ya insuficiente es una vulneración al compromiso de no regresividad establecido en la Ley 21.430 de Garantías.
En los últimos años, el bienestar de la niñez en Chile ha sufrido un deterioro evidente. Lo dicen las cifras del Observatorio de la Niñez; lo vemos a diario en la crisis de salud mental, la malnutrición, la violencia y los rezagos educativos. ¿Cómo se cambia esta dura realidad? Las políticas públicas son la forma concreta que tiene el Estado de ofrecer una respuesta, y así garantizar el bienestar de los niños, niñas y adolescentes.
La administración de gobierno actual se ha propuesto un ajuste presupuestario, pero la siempre necesaria eficiencia debe ir de la mano de las prioridades de la niñez. Reducir recursos donde más se necesitan no es una opción, sí optimizar su aplicación. Cuando se trata de proteger a la niñez, el ahorro de hoy es el costo del futuro. Ordenar los números del país nunca puede hacerse a costa del bienestar de los niños, niñas y adolescentes.
Chile no puede permitirse que el equilibrio de las cuentas públicas se pague poniendo en riesgo la protección a la niñez. Hacemos un llamado al Estado a honrar sus compromisos. Desde Pacto Niñez, ofrecemos nuestra experiencia para colaborar y construir, junto con los niños, niñas y adolescentes, el mejor presente y futuro para el país.