Desde Pacto Niñez lamentamos profundamente lo ocurrido hoy en el Instituto Obispo Silva, en Calama. Una inspectora muerta, otra en estado grave. Estudiantes heridos y un joven de 18 años detenido. Una comunidad escolar completa destrozada.
Llamamos a las autoridades a investigar lo ocurrido con la máxima rigurosidad, no como un hecho aislado, sino como una expresión grave de los desafíos y falencias que enfrenta nuestra sociedad, y así garantizar entornos seguros y pacíficos para la niñez y adolescencia.
Lo que estalló esta mañana en el Instituto Obispo Silva no comenzó hoy. Se viene gestando mucho antes. En los barrios marcados por la violencia, en las familias que no reciben apoyo, en las trayectorias sin acompañamiento oportuno y en señales que no se abordan a tiempo.
Este hecho nos interpela como sociedad, como familias, Estado y comunidades educativas, y nos obliga a analizar con profundidad y urgencia qué entornos estamos construyendo, qué vínculos y espacios de convivencia estamos promoviendo y qué aspectos estamos desatendiendo.
No podemos permitir que la violencia se vuelva parte del paisaje escolar.
No podemos permitir que más familias lamenten estas consecuencias.
No podemos seguir llegando tarde.